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 ¿Cómo que la Psicomotricidad fina no existe?

“¿Pero qué dice Sabina?” “¿Se ha vuelto loca?” “¿Cómo que la Psicomotricidad Fina no existe?” Bien, ahora que tengo vuestra atención me gustaría compartir una serie de reflexiones con relación al cuerpo, la Psicomotricidad y la mal llamada, desde mi punto de vista, Psicomotricidad fina. Este es un artículo muy, muy personal, fruto de mi formación y de mi experiencia tanto como aprendiz, como de profesora y terapeuta. No voy a ser tan específica como en otras veces con las referencias bibliográficas ¿ok?.

Hace tiempo que quería escribir algo como esto, además con este título, y a alguna persona que se lo he comentado me ha mirado con incredulidad, pero creo que ahora es un buen momento para hacerlo. Ya me contaréis qué os parece, estéis de acuerdo o no. Espero vuestra opinión, a ver si logramos crear un debate.

¿Qué es la Psicomotricidad?

Con respecto a la Psicomotricidad, indicar que existe cierta controversia en su definición, en los aspectos que abarca, en qué formación hay que tener para poder llevar a cabo sesiones de Psicomotricidad y sobretodo, en su delimitación como disciplina, filosofía o técnica. Actualmente no existe legalmente la profesión de Psicomotricista en nuestro país y hay una variedad muy variopinta de formaciones. Pero la realidad es esta, no existe una titulación que te habilite como Psicomotricista como tal, sólo formación en Psicomotricidad.

Por otro lado, indicar que hay muchas concepciones de Psicomotricidad. Esto no debe parecernos raro, ya que también hay muchas formas de hacer Psicología, Logopedia o Terapia Ocupacional. Mi forma de intervenir no tiene nada que ver con la de otros terapeutas y eso no significa que uno sea mejor que otro, siempre que te adaptes a las necesidades de la persona con la que estas trabajando. Pero hay que tener que cuenta que debemos hablar de Psicomotricidades: están los enfoques funcionales, educativos, reeducativos, terapeúticos, relacionales… y cada uno tiene sus bases propias.

Hace tiempo escribí para la web TerapiaOcupacional.net un artículo que se llamaba “¿Seguro que hago Psicomotricidad?”, donde pretendía llamar a la reflexión de los profesionales sobre si a cualquier acto motor se le puede llamar Psicomotricidad. He visto sesiones de “Psicomotricidad” donde se hace un circuito y se pone al niño a dar vueltas sin mucho más o dar una pelota a dos personas mayores y que se la tengan que pasar y ya. Para mí eso no es Psicomotricidad, es un juego, actividad física… pero no Psicomotricidad. Como decía Berruezo, somos un cuerpo y ese cuerpo tiene una serie de dimensiones que debemos ser capaces de poner en juego cuando estamos en la sala de Psicomotricidad con una persona. Una sesión de psico debe tratar aspectos motrices, claro qué si, pero también sensoriales, cognitivos, simbólicos, relacionales y emocionales. Por eso lanzar una pelota “porque sí”, para mí nunca será Psicomotricidad.

Dimensiones corporales citadas por Berruezo. Fuente.

La importancia de las palabras

Soy una persona que da mucha importancia al lenguaje. El lenguaje refleja nuestras actitudes, nuestros pensamientos, es una de las herramientas a través de las cuáles nos relacionamos con otros. Pero además hay otro matiz importante, y es que hay “cosas” que tienen un nombre porque alguien se ha molestado en construir una teoría entorno a ese concepto. Por eso me gusta preguntarme si el lenguaje que utilizo para denominar según qué teorías o constructo, es adecuado.

Planteo mi primera duda sobre el uso de la palabra Psicomotricidad:

  • Yo trabajo bajo la disciplina de Terapia Ocupacional, con lo que trabajo autonomía – rendimiento – desempeño ocupacional.
  • Un logoped@ trabaja bajo la disciplina de Logopedia, con lo cual trabaja la comunicación de las personas.
  • Un psicólog@ trabaja bajo la disciplina de Psicología, con lo que trabaja cognición, pensamientos, emociones, ¿no?.
  • Vale, entonces… ¿por qué muchas veces se habla de Psicomotricidad se dice que se va a trabajar “la psicomotricidad de las personas”?. La Psicomotricidad es la disciplina, y lo que se va a trabajar son las capacidades de la persona: destrezas motoras, cognitiva, emocionales… ¿Seguís mi razonamiento? Pues creo que esta ya es una primera diferenciación importante.

Con respecto a la mal llamada Psicomotricidad fina

Y llegamos a la “Psicomotricidad fina”. Siguiendo con el razonamiento anterior imagino que ya veréis dónde quiero llegar. Efectivamente, el uso de las manos es un aspecto en el que desde Psicomotricidad se puede trabajar. Pero lo que se trabaja es la motricidad o destreza fina. La motricidad fina se puede definir como:

 “La coordinación de músculos, huesos y nervios para producir movimientos pequeños y precisos. Un ejemplo de control de la motricidad fina es recoger un pequeño elemento con el dedo índice y el pulgar.” (Medline Plus).

Efectivamente, la motricidad fina, existe tal y como se acaba de definir, pero creo que en ocasiones la desligamos del desarrollo motor grueso y creo que eso es otro error. Os enlazo este artículo que escribí sobre el tono muscular. Me gustaría que os detuvieseis y repasarais las leyes del desarrollo motor.

Por otro lado, otra cosa que suelo encontrarme es se polariza la atención sobre el uso de las manos, la destreza o motricidad fina, pero desligado del resto del cuerpo. El tono muscular, la fuerza del core, el posicionamiento, la estabilización del hombro, la posición de brazo y antebrazo, la función de la muñeca, la coordinación bilateral, el cruce de la línea media, el predominio lateral (otro día nos entretenemos a hablar sobre el predominio lateral y la diferenciación izquierda – derecha si queréis…), etc. en ocasiones no quedan integrados en el trabajo o tratamiento de dificultades en la motricidad fina o de las manos. Y tenemos que recordar que “somos un cuerpo”, como decía Berruezo, y que el trabajo bajo de la destreza fina conlleva una serie de prerrequisitos, ya no sólo de índole más motora, como acabamos de definir, sino sensoriales, cognitiva, emocionales, de autorregulación o sociales. Por eso “me duelen” los oídos cuando alguien dice que está trabajando “la pinza fina o la psicomotricidad fina” cuando el niñ@ está claramente mal posicionado, no hace cruce línea media y no hay coordinación ojo – mano, por poner un ejemplo.

Así que, claro que obviamente existe la motricidad fina, pero me parece un error “desligarla” del resto del cuerpo. Para poder usar las manos de forma eficiente hay que usar todo el cuerpo de manera armónica. En la fotografía anterior se ve a un niñ@ construyendo una torre, una tarea que involucra un uso de las manos y que podría considerarse que tiene requerimientos finos. ¿Pero acaso no está usando su cuerpo para estabilizarse, no está usando su miembro no hábil para estabilizar la torre, realizando una coordinación ojo – mano, difiriendo su atención hacia la tarea ignorando distractores y creando un plan (funciones ejecutivas), se está autor regulando cuando algo no le sale bien?

Ahhhh, así que lo fino… pues no es tan fino.

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Autor

Sabina Barrios

Doctora por la Uex. Licenciada en Ciencias del Deporte. Diplomada en Terapia Ocupacional. Formación en Pediatría, Psicomotricidad, Integración Sensorial y Atención Temprana.

Comments

  1. marihela    

    gracias, muy interesante el articulo que generosa eres de nuevo gracias.

  2. Elena    

    Me ha gustado mucho tu visión. Soy PT, y creo que aún me queda mucho por formarme en todos estos aspectos. Yo sí creo que hay una psicomotricidad fina, pero claro, todo depende de cómo la conceptualices, y evidentemente el niño es un TODO, y no se puede desligar el desarrollo de esa “psicomotricidad fina” a un control postural, o al desarrollo del conjunto del movimiento del niño. La terapia ocupacional siempre me ha parecido algo muy complementario a mi profesión, de hecho a la hora de tratar con un niño, no sabría decir donde deben estar esas líneas de separación entre un PT y un terapeuta ocupacional, por mucho que nosotros al ser maestro tengamos la cruz del trabajo del currículo con los “puñeteros” libros de texto que tenemos que enchufarles a los pobres porque es lo que ven en su aula y si no el pobre cuando lo devolvemos a ella estarían perdidos cual pingüino en el desierto. Desconozco muy poco de la Terapia Ocupacional, pero me parece una cosa tan práctica, y con taaaanto sentido para nuestros niños…

    1. Sabina Barrios    

      Hola Elena, por eso mismo estamos luchando tanto los terapeutas ocupacionales por entrar en la escuela. Existen los movimientos finos, las tareas finas, las destrezas finas… pero la psicomotricidad fina creo que es un concepto mal hilado.

  3. Luis    

    Hola Sabina, felicidades por tu trabajo resulta muy inspirador, aunque yo lo veo desde otra persperctiva, similar aunque desde otro angulo. la titularía así: La motricidad gruesa no existe! Me explico: lo que entendemos por motricidad gruesa en el desarrollo ontogenético normal es desde el punto de vista de la coordinación neural extremadamente complejo, es decir actos llamados gruesos como podría ser voltearse requieren una alta “finura” en los mecanismos de diferenciación muscular controlados por distintas estructuras cerebrales con especial protagonismos para el cerebelo. Coger un alfiler del suelo tan solo exigen un mayor grado de diferenciación muscular sobre la base de un control postural que es ya de por sí extremadamente fino para dar soporte a dicha función. Es cierto, que la capacidad de voltearse se produce un trimestre antes de coger un alfiler del suelo pero eso solo nos habla de un mayor grado de maduración neural que implica más complejidad en un proceso continuo donde unas funciones finas preceden a otras aún más finas y que están íntimamente interrelacionadas.
    La motricidad gruesa, para ser justos con el término, desde un punto de vista ontogenético sería aquella donde el proceso de diferenciación muscular se encuentra bloqueado o interferido por un daño nerurológico, entonces vemos capacidades funcionales manuales gruesas (en su acepción de torpes o poco eficaces en su ejecución) sobre un control postural grueso, limitado en su capacidad de diferenciarse. En resumen bajo el enfoque de la ontogénesis normal la motricidad gruesa no existe, solo diferentes grados de diferenciación muscular que van creciendo en complejidad o si preferimos: en finura.

    1. Sabina Barrios    

      ¡Me parece una opinión muy interesante! ¡Muchas gracias por compartirla Luis!

  4. Mariela Verónica Vicente    

    Hola Sabina, soy Mariela de Argentina, Técnica en Psicomotricidad y cursando la Licenciatura , me ha resultado muy interesante tu articulo, me ha llevado a reflexionar acerca del cuerpo, ¿se es un cuerpo, se tiene un cuerpo?pues bien, veo que lo lo tomas desde las dimensiones corporales que el cuerpo “siente”, “se relaciona””se mueve”, etc. Pensaba que desde esta perspectiva no habría lugar para el sujeto, ya que lo entiendo de este modo: el cuerpo , es el cuerpo de un sujeto. “no somos un cuerpo, sino que por efecto del lenguaje , tomamos distancia de él y podemos “tenerlo”, apropiarnos de nuestro cuerpo como dice Estevan Levin . Esta es una perspectiva de la clínica Psicomotriz bajo el paradigma del psicoanálisis, donde cuerpo y sujeto se construyen en y para la relación con el otro. De esta manera, no seria lo mismo el lenguaje del cuerpo que el cuerpo del lenguaje. hay una concepción desde donde se apoya que “el cuerpo no miente”, pues bien, como dice Esteban Levin ” las consecuencias de esta línea de pensamiento en la practica psicomotriz tienen diferentes formas de presentarse. En ellas, el lenguaje aparecería en una relación de exclusión respecto del cuerpo, el cual surge como lo arcaico, lo verdadero y lo autentico que se pretende encontrar”. Creo que todavía los Psicomotricistas nos debemos seguir avanzando respecto a lo que se nos presenta. ¿vemos un organismo o miramos el cuerpo de un sujeto?¿función , funcionamiento o realización?.
    🙂 Gracias !

    1. Sabina Barrios    

      ¡Qué complejo todo lo que planteas Mariela! Efectivamente, nos queda mucho por reflexionar…

  5. Karla Romero    

    Hola buenas tardes desde mi punto de vista me parece q la motricidad fina nace en base al movimiento voluntario q parte de un deseo de hacer… Y si hablamos de deseo ya sé habla de mente… Es decir su relación mente cuerpo.. No considero q exista división mente cuerpo en un individuo psicomotriz estable.

    1. Sabina Barrios    

      Al final, como decía Berruezo…”somos un cuerpo”. Un abrazo.

  6. Concha    

    De acuerdo en tu linea de trabajo.Soy psicomotricista y psicoanalista.Ademàs de ser maestra de educación infantil y efucsfora social.Estoy en una invedtigación sobrr los efectos que producrn las intervencionrs con niños en psicomotricidad.
    Y siento que es verdad no hay ni fina ni gruesa.Somos un total del cuerpo hablado que no se corresponde con el real fidico del cuerpo.
    Es un tema profundo y muy delicado domos seres humanos rodeados de palabras con un nivel pulsional y afectivo.
    YUna relación con un Otro

    1. Sabina Barrios    

      Hola Concha. En el artículo soy un poco extremista, pero sobre todo porque he visto a ciertos profesionales saltarse las leyes del desarrollo motor. Un abrazo.

  7. Javi    

    Hola Sabina,
    Soy Javi, neuropsicólogo. Me ha llamado mucho la atención el titular y he leído todo el artículo. Te felicito porque es raro que haya gente que se plantee cosas más allá de lo que aparece en los libros. Sin embargo, también tengo algunos puntos de discrepancia respecto a lo que afirmas:

    1. En primer lugar, añadir la palabra psico a todo parece que le da status o categoría. No hace falta. La psicología se ocupa de otras cosas que no tienen que ver con la motricidad. Y cuando se trabaja la motricidad no se trabaja las emociones, pensamientos o nada parecido. Esto se ve fácilmente en la doble disociación entre los aspectos motores y los psicológicos: hay personas con problemas motores que no tienen problemas psicológicos y los hay con problemas psicológicos que no tienen problemas motores. Y si existen las dos, mejor que dos profesionales diferentes trabajen unidos, pero el que trabaja lo motor no trabaja lo psico y a la inversa. Y si lo hace, debería hacerlo con la guía del profesional competente.

    2. Cuestionar la motricidad fina porque “Para poder usar las manos de forma eficiente hay que usar todo el cuerpo de manera armónica”, sería como cuestionar el equilibrio porque “para poder mantener el equilibrio hay que disponer de un tono muscular adecuado”. Son dos cosas que trabajan en conjunto, pero son independientes entre sí. Doble disociación.

    En lo que coincido 100% contigo es en que mucha gente se las da de experto cuando no saben absolutamente nada, no leen, no estudian, no investigan. Pero la soberbia es algo que no se trabaja en clínicas de neurorrehabilitación 🙂

    Un saludo! Sigue planteándote cosas y debatiendo. Es lo que mueve el mundo y mejora las capacidades. Felicidades.

    1. Sabina Barrios    

      Hola Javi. Muchas gracias por tu comentario y por compartir tus reflexiones. Son muy interesantes. Con respecto a la primera… obviamente la necesidad de profesionales depende de las características y las necesidades de cada persona, pero sí que a través del cuerpo se puede llegar a las emociones, de hecho hay corrientes de la Psicomotricidad que se basan mucho en la expresión emocional (eso obviamente no sustituye al papel del psicólogo de ninguna de las maneras cuando hay trastornos emocionales, del estado del ánimo, de contar, etc.) . El título está puesto así para llamar un poco la atención jj.

    2. Luis    

      Hola Javier, me he queda muy sorprendido por tus reflexiones: ¿Cuándo se trabaja la motricidad no se trabajan las emociones? Has visto alguna vez a un niño/s jugando, inteactuando o simplemente solos? Pero no solo hablo de niños, has visto como reacciona cualquier sujeto en un acontecimiento emocional sea un partido de futbol, o cualquier otra actividad de la vida social? Sus emociones se imprimen en su motricidad tanto como su motricidad refleja sus emociones. Cualquiera que trabaje con personas con limitaciones motrices saben perfectamente el impacto que esto tiene en su esfera emocional. Esta disociación de la que hablas yo solo la he visto en esquizofrénicos.
      En relación a tu segunda apreciación, decir que son independientes entre sí (manos y control postural del cuerpo o el equilibrio respecto al tono muscular) es simplemente increíble máxime si además lo completas con lo de la lectura, el estudio o la investigación. Me encantaría saber tus fuentes científicas para realizar semejantes afirmaciones.
      Saludos

  8. Sofía Terrizzano    

    Hola Sabina, me llamo Sofía y me ha encantado tu escrito. Soy argentina y estudio una carrera de grado que se llama “Licenciatura en Psicomotricidad”, pocas veces he leído artículos españoles que sean parecidos a lo que me enseñan en Argentina. Llevo tres años estudiando psicomotricidad, estoy a una materia de obtener mi título como técnica en psicomotricidad. Estoy llena de ganas y con proyectos de comenzar una nueva vida en España y de llevar lo aprendido en mi carrera para allí. Las manos son cuerpo, están relacionadas con el cuerpo siempre. Una actividad de motricidad fina se ejecuta con las manos pero nace desde el cuerpo y el deseo de hacer que tiene el sujeto. La palabra es también cuerpo, el lenguaje se inscribe en el cuerpo, el cuerpo no solo es expresión, el cuerpo es también recepción (Jean Berges lo llama cuerpo receptáculo). Hay mucho que me gustaría contarte pero tendría que estar tres años, que es el tiempo que me ha llevado a mi aprenderlo. Espero que algún día llegue a España la psicomotricidad como una carrera profesional con la titulación correspondiente, es una disciplina muy rica, que te maravilla cuando la vas estudiando y que es sumamente importante para el desarrollo motor, psíquico y relacional de los niños.

    1. Sabina Barrios    

      Hola Sofía ¡me encanta leerte! Pues estaría esos tres años escuchándote 🙂
      Mucha suerte en tu proyecto en España ¡hacen falta buenos Psicomotricistas por aquí!

  9. Laura Allocchio    

    Hola Sabina, soy Laura Allocchio, diplomada en ciencias de la neuropsicomotricidad en Italia. Dando mi opinión en síntesis: Nadie “desliga la motricidad fina falta resto del cuerpo”. Su observación hace parte de un conjunto de lectura corporal para conocer y entender quien está en frente nuestra y responder a la demanda.
    Cuál es la tuya?

    1. Sabina Barrios    

      Hola Laura. Por lo que veo en Italia sí que tenéis titulación en Psicomotricidad, en España, por ahora, no existe la profesión de Psicomotricista como tal, sino que los profesionales educativos y sanitarios nos formamos complementariamente, pero no hay nada a nivel legal. Mi opinión es la que expongo en los artículos que voy escribiendo, que obviamente el desarrollo motor sigue unas leyes, y además, la persona tiene otras muchas áreas sobre las que trabajar (social, comunicativa, emocional, cognitiva)… y que además el entorno es fundamental. Como decía Pablo Berruezo ¿Por qué decimos que tenemos un cuerpo si en realidad somos un cuerpo?.Tu reflexión me recuerda mucho a la de los Psicomotricistas más relacionales, desde una óptica de dicha corriente, camo dices, nos toca conocer y entender quien está enfrente nuestra y ayudarle a ayudarse 🙂 Muchas gracias por tu comentario.

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