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Continuamos profundizando en nuestros sistemas sensoriales… ¡ya sabemos tenemos siete sentidos!. En post anteriores hemos hablado de otros de nuestros sistemas, os los vuelvo a enlazar por si queréis recordarlos:

Hoy vamos a comenzar a adentrarnos en el sistema vestibular, probablemente el más complejo de comprender ¡vamos a ello!.

¿Qué es el sistema vestibular?

Pese a que todos estudiamos el cuerpo y los sentidos en la escuela, el sentido o sistema vestibular nos sigue pareciendo algo bastante desconocido. Sin embargo, su importancia para nuestro desarrollo es capital. Es nuestro sentido del movimiento. Nuestros receptores vestibulares envían informaciones a distintos lugares de nuestro cerebro, por eso tiene tantas funciones. Sergio Serrada (2016) nos lo presenta con una metáfora:

“Imagina que tu cuerpo es un coche donde toda la información se guarda y almacena. Y dentro del oído interno se encuentra nuestro propio sistema GPS interno, nuestro sistema vestibular. El sistema vestibular es la guía interna que le dice a tu cuerpo dónde se encuentra y hacia dónde tiene que ir, por lo que trabaja mano a mano con los sistemas visual y propioceptivo. El sistema vestibular ayuda a nuestro cuerpo a responder de manera adecuada a la atracción gravitatoria, y al igual que un GPS, envía mensajes al cerebro y otras partes del cuerpo para informar sobre la información recibida y cómo debe ser usada.”

Como ya hemos adelantado, los receptores del sistema vestibular están situados en el oído interno y son:
  • Los órganos otolíticos, que responden a la aceleración lineal y a la fuerza de gravedad. El utrículo se excita con el movimiento lineal horizontal y el sáculo con el movimiento lineal vertical.
  • Los tres canales semicirculares que están dispuestos en tres planos y responden a la aceleración angular.

Nuestros órganos receptores (fuente de la imagen).

¿En qué funciones interviene el sistema vestibular?

  • En la estabilidad del campo visual: nos ayuda a coordinar los músculos de los ojos con los de la cabeza. De esta forma, nos permite  hacer el seguimiento visual al leer o copiar la lección de la pizarra a nuestros cuadernos.
  • En el control del tono muscular y de la musculatura antigravitatioria:
    • Reacciones posturales de extensión del tronco y la cabeza.
    • Mantenimiento de la postura erecta permanente del cuerpo por activación del tono muscular.
    • Mantenimiento del equilibrio tras los cambios de posición de la cabeza en el espacio.
  • Coordinación bilateral de ambas partes del cuerpo: tanto en movimientos simétricos, por ejemplo al dar palmas; como en movimientos alternos, por ejemplo cuando montamos en bicicleta. Tener una buena coordinación bilateral es un prerrequisito para prácticamente todas las Actividades de la Vida Diaria y muchas actividades académicas.
  • Junto con los sistemas propioceptivos y visual, nos ayuda a mantener nuestro equilibrio.
  • Además nos proporciona seguridad gravitacional, que es la confianza de hallarse conectado a la tierra y de ocupar siempre un lugar seguro en ella (componente emocional).
  • Regulación del nivel de alerta:
    • Un nivel de alerta alto lo pueden mostrar niños con gran necesidad de moverse y que no paran quietos, tanto que les cuesta mantenerse sentados. De esta manera, la atención no es buena y acaba afectando a su rendimiento.
    • Un nivel de alerta bajo va a presentarlo un niño que necesite mucho tiempo – energía para activarse y permanecer en una tarea forma sostenida. Pueden parecer lentos, cansados, distraídos… y también van a tener dificultades para tener un desarrollo óptimo.

¿Qué signos pueden indicarnos que estamos ante un problema en el sistema vestibular?:

Recordemos que los signos que recopilamos son sólo “cuadros generales”, y que en cada niñ@ estas dificultades se pueden manifestar de forma diferente, debido a los diferentes perfiles sensoriales y a otros factores.

Signos de hiporresponsibilidad:

  • Busca gran cantidad de movimiento y de diferentes formas… ¡no para quieto, incluso se sube por los muebles!.
  • Incluso puede buscar esas sensaciones de forma peligrosa.
  • Le gusta que lo alcen o que lo eleven – lancen por el aire.
  • Puede girar o balancearse sin marearse. De hecho, no se marea en situaciones en las que otros niñ@s sí lo harían.
  • Le gustan los parques de atracciones.
  • Tiende a mantener encorvada la parte superior de la espalda cuando hace deberes u otras actividades cuando está sentado.
  • Tiene dificultades en usar juguetes u objetos en los que tiene que coordinar ambas partes del cuerpo.

Que un niño disfrute con un columpio no quiere decir en absoluto que sea hiperresponsivo,
pero debemos estar atentos a si busca en exceso ese tipo de actividades, tanto que interfiera con sus ocupaciones diarias.

Signos de hiperresponsabilidad o defensibilidad:

  • Prefiere actividades sedentarias.
  • Tiene miedo de las actividades que incluyen movimiento o que tienen requerimientos importantes de equilibrio.
  • Tampoco le gustan las actividades en las que debe despegar los pies del suelo, de hecho no le gustan las alturas.
  • Pueden no gustarle las superficies irregulares.
  • Se mueve con mucho cuidado, incluso se disgusta cuando se le mueve.
  • Puede sentir miedo de actividades que al resto nos parezcan no peligrosas.
  • No le gustan los parques ni los parques de atracciones.
  • No le gusta montar en bicicleta, saltar o balancearse.
  • Se disgusta, enfada o pone ansioso con actividades o movimientos rápidos y/o inesperados.
  • No le gusta que le inclinen para atrás, por ejemplo, cuando le lavan el pelo.

Esta niña se niega a hacer ninguna actividad en el campo, no quiere jugar en los parques, ni participa actividades bi juegos con movimiento…
¿está influyendo en el desempeño de su juego y en su autonomía?

¿Qué podemos hacer? Algunas ideas generales:

Algunas indicaciones básicas sobre cómo acompañar a los niños con estas dificultades:

1. Respetar el perfil sensorial del niñ@. Con imposiciones y obligando difícilmente vamos a lograr que estos problemas se solucionen. No lo hace queriendo, lo siente así. Tenemos que valorar su perfil sensorial y establecer un plan de tratamiento integral que nos permita ir mejorando su calidad de vida. Pero siempre desde el respeto, a todos hay sensaciones que nos disgustan y todos encontramos nuestro equilibrio sensorial de distinta manera. Debemos respetar su espacio personal.

2. Dar el control al niño de sus propios movimientos, así se sentirá más seguro. No obligarle a hacer movimientos lejos del suelo y darle seguridad desde lo visual y lo táctil.

3. Para ayudar a regular el nivel de alerta debemos recordar:
-Un input vestibular previsible lineal, sostenido, estable y lento ayuda a organizarse. Puede acompañarse de input propioceptivo.
– Un input vestibular imprevisible, giratorio y/o irregular, tiene efectos excitantes.

4. Consulte con un Terapeuta Ocupacional formado en Integración Sensorial. Si cree que estas dificultades están impactando en el día a día de su hijo, consulte con un profesional. En esta web tiene algunos de los centros y profesionales con formación en Integración Sensorial.

* En es siguiente post daré ideas más específicas, así como recomendaciones de actividades y/o material para ayudar a la participación. Para ir abriendo boca, podéis pasaros por mi Pinterest. Mirad el Tablero de Pinterest de Procesamiento – Integración Sensorial y el de Juego Motor Grueso, Grupal y de Exterior, ¡seguro que encontráis muchas ideas!.


Referencias bibliográficas:
  • Asociación Venezolana de Integración Sensorial. Sistema vestibular. Enlace.
  • Ayres, J. (1998). La integración sensorial y el niño. Méjico: Trillas.
  • Blanche, E. (2013). Apuntes del curso 1 de la Formación Oficial de Integración Sensorial.
  • Blog Neurolandia, un mundo de sensaciones. Enlace.
  • Blog Sensory Processing Made Simple. Enlace.
  • Guía para padres para comprender la Integración Sensorial. Enlace.
  • Mailloux, Z. El sistema vestibular. ¿Por qué es tan importante?. Enlace.
  • Morera, C. (2004). Lecciones de otorrinolaringología aplicada. Barcelona: Glosa.
  • Serrada. S. (2016). Nuestro GPS interno: el sistema vestibular. Enlace.
  • Reinoso, G. (2014). Apuntes del curso 4 de la Formación Oficial de Integración Sensorial.


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* Todas las publicaciones de este blog son meramente informativas. Ante la sospecha de una disfunción sensorial, consulte a su Terapeuta Ocupacional formado en Integración Sensorial para realizar una adecuada evaluación de estos aspectos.

Firma

Autor

Sabina Barrios

Licenciada en Ciencias del Deporte. Diplomada en Terapia Ocupacional. Formación en Pediatría, Psicomotricidad, Integración Sensorial y Atención Temprana.

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